Minería profundiza desigualdad en territorios del sur global
- hace 2 días
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● La extracción de minerales críticos crece por la transición energética y la tensión geopolítica
● Especialistas advirtieron rezagos sociales y falta de servicios en regiones mineras del país
María Teresa Cedillo Nolasco
La extracción minera que se expande en distintas zonas del mundo responde a la demanda de insumos estratégicos para la transición energética, así como a factores financieros y geopolíticos, afirmó la doctora Aleida Azamar Alonso, investigadora del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En la presentación del libro Los condenados del subsuelo. Pobreza en los municipios mineros de México, de la maestra Beatriz Olivera Villa y el doctor Isidro Téllez Ramírez, realizada en el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, la especialista comentó que metales como el oro, la plata y el cobre recuperaron importancia en años recientes por su uso en industrias tecnológicas, energéticas y militares.
Explicó que el oro volvió a ocupar un lugar relevante como resguardo financiero frente a la inestabilidad económica internacional, mientras que el cobre es considerado un insumo necesario para tecnologías asociadas con energías limpias y procesos de descarbonización, es decir, “para abandonar todo lo que tiene que ver con carbón, petróleo, gas y pasemos a energías más limpias”.
En su participación sobre la obra coordinada por la maestra Beatriz Olivera Villa, directora de la Organización No Gubernamental “Engenera”, e Isidro Téllez, investigador del Instituto de Geología, señaló que esta demanda internacional incrementó la presión sobre localidades de América Latina, Asia y África con reservas de metales, situación que agudizó disputas locales e impactos ambientales en distintas comunidades.
Indicó que en México esta actividad suele difundirse como una fuente de empleo y crecimiento económico regional; sin embargo, al revisar las condiciones locales persisten carencias comunitarias y deterioro ambiental en las zonas donde operan los proyectos extractivos. “La riqueza fluye hacia las empresas y los mercados globales, mientras que los daños de poblaciones y ambientales se están concentrando en los territorios del sector extractivo”.
La doctora Olivera Villa expuso que 24 por ciento de la población de localidades mineras de oro carece de acceso al agua potable, en tanto, 12 por ciento habita viviendas sin drenaje.
Añadió que en el país existen 80 municipios productores de oro, 96 de plata y 35 de cobre; no obstante, la explotación se concentra en localidades como Mazapil, Zacatecas; Eduardo Neri, Guerrero, y Cananea y Nacozari, Sonora.
La investigadora sostuvo que, pese a la riqueza de materias primas presente en esas áreas, amplios sectores de la población continúan con altos niveles de marginación, pobreza y rezago en servicios básicos, situación documentada en el libro.
Consideró que la política pública de este tipo de explotación requiere modificaciones orientadas a mejorar las circunstancias de vida en los asentamientos donde se efectúa la extracción.
Reconoció avances en la reforma a la Ley de Minería publicada en 2023, aunque advirtió que aún existen cambios pendientes en la regulación del sector.
En la presentación participó también Don Roberto de la Rosa, habitante de Salaverna, Zacatecas, quien describió el desplazamiento de familias y las afectaciones colectivas registradas en esa comunidad durante los últimos años a causa de esta industria.















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