Denuncian violaciones a derechos humanos y ambientales por proyecto portuario en la Laguna de Cuyutlán
- Redacción

- hace 2 días
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La Asociación Civil DEMAREM (Defensores del Medio Ambiente y Recursos del Mañana), en conjunto con la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima y la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera “Pescadores del Pacífico Cuyutlán”, presentó cuatro escritos formales ante distintas instancias nacionales e internacionales para denunciar omisiones graves, violaciones a derechos humanos y riesgos ambientales irreversibles derivados del proyecto de expansión portuaria en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, sitio reconocido internacionalmente como Humedal Ramsar.
Los escritos fueron dirigidos a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Colima (CEDH), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) —para su notificación a la Convención RAMSAR— y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), solicitando medidas urgentes de protección, suspensión de procedimientos administrativos y la salvaguarda inmediata del ecosistema lagunar y de las comunidades que dependen de él .
Un ecosistema estratégico en riesgo La Laguna de Cuyutlán no es solo un cuerpo de agua, sino un ecosistema costero de importancia internacional, clave para la biodiversidad, la mitigación del cambio climático y la subsistencia de comunidades tradicionales. Los vasos III y IV están inscritos como Sitio Ramsar (México 1985) por su función como área de crianza, refugio y alimentación de peces, crustáceos y aves migratorias.
Las organizaciones denuncian que el proyecto de expansión portuaria contempla dragados masivos, rellenos, plataformas y el traslado de infraestructura industrial, lo que provocaría una alteración irreversible del flujo hidrológico, la destrucción de manglares y un riesgo elevado de contaminación por
hidrocarburos, especialmente por el manejo de combustibles asociados a PEMEX.
Violaciones a derechos humanos
Los escritos documentan la violación de múltiples derechos humanos reconocidos en la Constitución mexicana y en tratados internacionales, entre ellos:
• El derecho humano a un medio ambiente sano.
• El derecho a la alimentación y a la subsistencia digna de comunidades pesqueras y salineras.
• El derecho al trabajo y a la libre elección de un medio de vida.
• Los derechos culturales y al patrimonio biocultural, al poner en riesgo actividades con más de 500 años de historia, como la producción artesanal de sal en Cuyutlán.
Las organizaciones advierten que la destrucción del ecosistema lagunar implicaría el colapso de las economías locales, la pérdida de soberanía alimentaria y la desaparición de prácticas culturales ancestrales.
Omisiones institucionales
En los escritos se señala la responsabilidad directa de diversas autoridades, entre ellas SEMARNAT, ASIPONA Manzanillo, CONANP y el Gobierno del Estado de Colima, por autorizar, promover u omitir acciones de protección, incumpliendo el principio precautorio, la prohibición de afectación a manglares y las obligaciones internacionales adquiridas por México en el marco de la Convención RAMSAR.
Particularmente, se denuncia que el proyecto se evalúa mediante una Manifestación de Impacto Ambiental Regional que minimiza riesgos, a pesar de tratarse de un ecosistema frágil y de alto valor ecológico.
Demandas urgentes
Entre las principales exigencias planteadas en los escritos se encuentran:
• Suspensión inmediata del procedimiento de evaluación ambiental del proyecto portuario.
• Notificación formal e inmediata a la Secretaría de la Convención RAMSAR sobre la amenaza al sitio.
• Solicitud de una Misión de Asesoramiento RAMSAR para evaluar el riesgo ecológico en sitio.
• Declaratoria urgente de Área Natural Protegida para los vasos III y IV de la Laguna de Cuyutlán.
• Emisión de medidas cautelares por parte de las comisiones de derechos humanos para evitar daños irreversibles.
Defensa del territorio y del futuro
DEMAREM y las cooperativas firmantes reiteran que la defensa de la Laguna de Cuyutlán es una defensa de la vida, la cultura y el futuro de Colima, y hacen un llamado a los medios de comunicación, a la sociedad civil y a la comunidad internacional a visibilizar este conflicto socioambiental antes de que el daño sea irreversible.
“No se puede hablar de desarrollo cuando éste destruye los ecosistemas que sostienen la vida y condena a comunidades enteras a perder su historia y su sustento”.
ATENTAMENTE.
Integrantes de D.E.M.A.R.E.M. A.C
Defensores del Medio Ambiente y Recursos del Mañana.
Movimiento ciudadano Salvemos Cuyutlán, Laguna Viva


















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