Bitácora de Marly: Querido Lápiz

Querido Lápiz:
Aprendí a quererte en mis años de bachillerato. En mis clases de dibujo y diseño eras indispensable. Fuiste cómplice de mi sueño de arquitecta. Muchas veces obteníamos un diez, pero los diez con un felicidades de acompañante nos hacía sentir orgullosos. Tu sencillez y humildad me hicieron aceptar con sabiduría mis errores.
¿Recuerdas aquel proyecto que nos rechazaron porque no era viable? Me viste llorar de frustración, dejaste que llorara todo lo que quisiera, y luego tomaste el mando, diseñamos un nuevo proyecto. El profesor me felicitó. Te alegraste, sin embargo, sabías que ya no trabajaríamos arduamente en planos. Me habías notado rara.
El sueño de arquitecta había dejado de entusiasmarme. Pensaste que te dejaría abandonado con mi nuevo sueño. Quería ser escritora. Ay, Lápiz, tú me seguirías en el juego con las letras. Además de diseñar espacios, diseñaríamos a los personajes que los habitarían.
Hace tres años de que despertamos en una nueva trama, sucedió cuando me aceptaron como estudiante de Letras Hispanoamericanas, una hermosa licenciatura en la que hemos ido floreciendo profesionalmente. Nos abrió las puertas para vivir diferentes experiencias, como ser docente por una hora en la secundaria Alberto Isaac Ahumada T.V.; estar de correctora de estilo en Destellos (gaceta literaria de la Facultad de Letras y Comunicación); ejercer el papel de editora en la Facultad de Trabajo Social; interpretar el personaje Zenit en la obra de teatro “Zenit: voy de vuelo”; colaborar de columnista en el periódico digital La Lealtad; pertenecer a la investigación de la Dra. Gloria Vergara, con el tema “Identidad y cuerpo en la narrativa mexicana contemporánea, escrita por mujeres”.
Lápiz, trabajamos con pasión en todos los anteriores campos; sin embargo, nuestro favorito es el fomento a la lectura. Fue tan gratificante el taller “Al rescate del origen: leyendas prehispánicas”, que lo continuaremos con la literatura indígena contemporánea.
Lápiz, hoy es lunes. Lunes de regresar a clases. El primer lunes de nuestro último año en la
FALCOM.
Atte: Marly














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