Tarea Política: Todos son de culpar
- José Luís Santana Ochoa
- 6 may 2019
- 3 Min. de lectura

TODOS SON DE CULPAR
El autoritario gobernador del estado José Ignacio Peralta no es el único de culpar por la imposición que hizo de magistrados en los tribunales de Justicia Administrativa y Supremo de Justicia , del Comisionado del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos del Estado de Colima , y del Director General de la Comisión Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado Colima-Villa de Álvarez. Igualmente culpables son los alcahuetes diputados locales, los 15 miembros del Consejo de Administración de CIAPACOV que le votaron a favor y los propios beneficiarios de tales imposiciones que sabían que llegaban por la voluntad del Ejecutivo Estatal y no como resultado de un proceso electivo democrático, abierto, justo y equitativo.
Porque la misma culpa tiene quien mata la vaca el que le agarra la pata, los funcionarios destituidos por mandato Judicial Federal no pueden alegar inocencia para volver a ser propuestos a los mismos cargos que graciosamente les había otorgado su amigo Peralta. Aquí no se trata de las prendas académicas y profesionales de los involucrados en la fallida intentona centralizadora de José Ignacio, sino de que no tuvieron empacho alguno en que los beneficiara yendo en contra de la “nueva cultura de los derechos humanos”.
Para Adalberto Carvajal Berber, “quienes diseñaron y ejecutaron el proceso de formulación de la propuesta y su votación en el Congreso pensaron que estaban ante la última oportunidad de hacer todo a la antigua, a la usanza de cuando la designación de los magistrados del STJE, al igual que la de los integrantes de otros órganos jurisdiccionales y autónomos, dependía fundamentalmente de la voluntad política del Gobernador”. Bueno,pues pensaron mal y calculador peor, el tiro les salió por la culta y no les queda de otra que tragar camote y olvidarse de insistir en imponer a quienes ya besó el diablo.
Soberbio y necio como es, en lugar de reconocer que derramó el tepache , y sacar sus manos de los nuevos procesos electivos ordenados por la Justicia Federal, José Ignacio postulará a los mismos que recibieron merecido palo legal, quienes en un acto de dignidad personal y ética profesional debieran abstenerse de volver a ser manoseados por el muy desprestigiado gobernador y su incompetente grupo de abogados.
A los violadores del debido proceso que participaron en las arbitrariedades, ilegalidades y atropellos de los derechos de otros, con el maquinado propósito de poner al servicio de José Ignacio los tribunales , el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos y CIAPACOV, provocando con ello la santa ira del los profesionales del derecho ajenos al grupúsculo peraltista y la condena ciudadana, más les vale tocar retirada para no exponerse a la quema que se les vendrá encima si se atreven a volver a participar como candidatos de Peralta.
Como atinadamente apunta Rogelio Guedea Noriega, la cuestión medular del caso es “ la forma en que se ha utilizado el poder del Estado para estar por encima del poder de la ley, más aún, de la justicia. Extraña todavía más que esto haya sucedido, vaya paradoja, en instituciones en donde se vela por el estricto apego a la legalidad y la búsqueda de la justicia, como lo es el Supremo Tribunal de Justicia o el Tribunal de Justicia Administrativa”. Pero lo que no extraña ni sorprende es que el gobernador Peralta no aprenda a “ver el cambio que la sociedad y las instituciones han tenido (así sean mínimos) en los últimos años en el tema de la legalidad y la justicia”.
EL ACABO
“Los profesionales del derecho debemos poner más atención en estos casos a fin de no estar implícitamente haciendo una apología de la impunidad con nuestro proceder público, lo cual sería éticamente reprochable. Esta es la lección que yo veo más visible de todo este penoso desaguisado”: RGN.

















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