La Espiral de Elliot: De nueva cuenta, en tus manos, la infancia


De nueva cuenta, en tus manos, la infancia:

un nuevo alfabeto en la memoria


I/III


La literatura del siglo XX mexicano guarda entre sus paredes la historia de la luz que no volverá a iluminar los siglos posteriores con el mismo brillo y la misma claridad. La figura de Octavio Paz es sin duda un brillo importante en nuestro sendero literario, pero no es la única luz que hay en el camino, sucede que su brillo ha sido tan intenso que ha enceguecido a la mayoría de los espectadores y participantes de este jardín literario. Se podría decir que el brillo de Paz es una ceguera institucional producida por todas las cosas que confluyen en su totalidad y por sus adeptos. Sin duda, una de las grandes cimas de la literatura develada en su pensamiento y su palabra punzante. Una isla que la historia le ha dado un rostro y desde entonces nos observa en silencio.


Luz fugaz, relámpago o cometa, son palabras que en su interior guardan el misterio que nos develará la acción que las sostiene en el viento y en la memoria de quienes la pronuncian. Las he mencionado, a propósito de la vida de un poeta jalisciense, José Alfonso Gutiérrez Hermosillo y Valladares. Un poeta que tardó menos que el fuego que consume una veladora. Su ímpetu fue intenso, pero su vida fue muy corta. Nació el 15 de agosto de 1905 en Guadalajara, Jalisco, una metrópoli que despuntaba un desarrollo industrial y arquitectónico en la zona centro de la ciudad. Donde las campanas repicaban y se podían escuchar por lo que en ese entonces era la periferia de la misma, en su naciente expansión demográfica. Bajo este contexto social, la palabra haría eco en uno de los escritores mexicanos relegados por la crítica, dando paso a una de las aptitudes poéticas más relevante que se reunió en torno a la revista Bandera de Provincias[1].





Gutiérrez Hermosillo estudió leyes, no por vocación, sino por tradición familiar, pero a la par de estos estudios, se sumergía en las actividades artísticas como su propósito final de su vida. Cabe destacar que Gutiérrez Hermosillo encarna un destino muy similar, pero no idéntico, al que profesó el poeta zacatecano, Ramón López Velarde, ambos cursaron estudios profesionales en derecho y pusieron como su estandarte a las artes, en específico, la poesía. Sin embargo, ninguno de los dos tuvo la plenitud de la vida para trazar un camino largo, la muerte, como una piedra en el camino, se les puso en el camino y ambos tropezaron con ella. A diferencia de López Velarde que murió de una bronconeumonía (hecho que se manejó y se sigue manejando como la causa oficial de su deceso, mientras que otros apuntan a que la causa real fue una sífilis, una enfermedad vergonzosa para la época), la muerte de Gutiérrez Hermosillo fue accidental el 22 de junio de 1935 en la Ciudad de México. No existe un dato preciso de como ocurrió su muerte, pero se señala que tropezó entre los escalones del tranvía que abordó en el Zócalo capitalino, al momento de caer su cabeza quedó aprisionada hacia afuera, lo que le provocó la muerte por estrangulamiento al instante. Entre los documentos que se recuperaron del fatídico accidente que le costó la vida a Gutiérrez Hermosillo, estaba un libro del dramaturgo Eugene O´Neill.




-------------

[1] Bandera de Provincias, nació en mayo de 1929 y vio publicado su último número en el mismo mes, un año posterior a este. Grupo sin origen y sin nombre, su origen acusa a las reuniones sabatinas que ofrecía en su casa de Guadalajara, el escritor Agustín Yáñez. Se pensó en primer momento que fuera un periódico cultural, pero la dificultad de reunir los contenidos se refirió que fuera una publicación quincenal, alcanzando de esta manera 24 números. El nombre de esta revista obedeció a la procedencia de cada colaboración de los que ahí publicaban, cabe resaltar que escritores de Colima, Veracruz, Sonora, Zacatecas, la ciudad de México y municipios de Jalisco donde residían algunos escritores, enriquecieron las páginas de la naciente revista. Entre sus colaboradores se encuentra el mismo Agustín Yáñez, Alfonso Gutiérrez Hermosillo, Esteban A. Cueva, José G. Cardona Vera, Emmanuel Palacios, entre otros.



* Fotografía: Heredero de Alfonso Gutiérrez Hermosillo


Aviso Oportuno

Cuartos en Renta, Villa de Álvarez

Cuartos en Renta, Villa de Álvarez

Casa en venta, Villa de Álvarez

Casa en venta, Villa de Álvarez

Residencia en venta, Villa de Álvare

Residencia en venta, Villa de Álvare

Chevrolet Prisma 2016

Chevrolet Prisma 2016

Sentra 2005, Manzanillo

Sentra 2005, Manzanillo

Toyota Cambri 2016

Toyota Cambri 2016

Cambio por Tsuru, Colima

Cambio por Tsuru, Colima

1/8
L-lealtad.jpg
organon_Mesa de trabajo 1.jpg