

Del Kaamos al Kalsarikänni y no morir en el intento
Por Juan Antonio Sánchez Si le dijeras a cualquiera que va a pasar dos meses enteros sin ver el sol, probablemente entraría en pánico: empezaría a acaparar vitamina D como si fuera una nueva pandemia de Covid y, cual Snufkin, empacaría su tienda de campaña para escapar del frío Valle Moomin y migrar hacia el sur en busca del sol. Resulta que hay un lugar en la Tierra donde el tiempo no lo marcan los relojes, sino la inclinación caprichosa de la luz. En lo más alto del norte,
Juan Sánchez R
hace 4 horas

















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