"México convierte la memoria en ritual en la 61 Bienal de Venecia". Actos invisibles para sostener el universo
- 13 may
- 1 min de lectura

Fotografia: Chiara Zenzani
Por: Oscar Sanchez
El colectivo “Rojinegro”, integrado por María Sosa y Noé Martínez, presentó la instalación Actos invisibles para sostener el universo en la 61 Bienal de Venecia, una propuesta que convierte al pabellón mexicano en un espacio de memoria, sanación y reflexión colectiva.
La obra se despliega como un extenso camino de sal sobre el que reposan 13 esculturas y vasijas de inspiración mesoamericana. De algunas de ellas emergen figuras de aves, elementos simbólicos que evocan la conexión entre lo terrenal y lo espiritual dentro de las cosmovisiones indígenas.
La propuesta del pabellón mexicano busca recrear una experiencia ritual en la que el cuerpo es entendido como un archivo vivo de memoria. Desde esta perspectiva, los artistas reivindican los conocimientos indígenas como saberes fundamentales para comprender el presente y enfrentar las crisis contemporáneas. La instalación se plantea así como un proceso de sanación frente a los tiempos de violencia, fragmentación e incertidumbre que atraviesa el mundo actual.
Uno de los elementos más significativos de esta edición de la 61 Bienal es la presencia recurrente de la sal como material simbólico y conceptual. Además del pabellón de México, países como Argentina y Uzbekistán también incorporan este elemento en sus propuestas artísticas, subrayando su relación con la memoria, el territorio, el cambio climaticatico y los procesos de transformación del mundo actual.
Fotografia: Chiara Zenzani




















.jpeg)




Comentarios