Ireri Almonte comparte un viaje de reencuentro en “Ouróboros”

*Presentó en el Foro Pablo Silva García una propuesta que combina sonidos tradicionales y creación musical en vivo para explorar la ruptura amorosa y el reencuentro consigo misma.
La cantautora michoacana Ireri Almonte presentó la noche del pasado jueves 8 de octubre, en el Foro Pablo Silva García de la Universidad de Colima, “Ouróboros, un concierto para renacer”, una propuesta musical que explora el dolor de una ruptura y el reencuentro consigo misma mediante sonidos tradicionales y técnicas como el live looping.
El concierto fue organizado por la Dirección General de Difusión Cultural de la UdeC, en colaboración con la asociación Vórtice Colectiva. Acompañada por Yunuen Mejía Almonte en la danza y las percusiones, y Cuauhtémoc Ramírez en la batería, la artista ofreció un recorrido que combina ritmos e instrumentos tradicionales de su tierra con nuevas formas de creación musical.
Con la serpiente como metáfora de su nuevo álbum, cada canción representó una piel de la que la autora se fue desprendiendo en su camino de autodescubrimiento tras una ruptura amorosa. Bajo esta premisa, interpretó temas como “Basta”, “Si no sana hoy”, “Conmigo”, “Ser”, “Como el mar”, “Que los ríos muevan mi voz” y “Ouróboros”, que da nombre a su producción.
Al abrir un espacio de diálogo con el público, la compositora originaria de Morelia, Michoacán, recordó que ésta era su tercera visita a Colima. La primera fue hace cuatro años, cuando presentó un concierto de música tradicional junto a su familia; después regresó en 2024 para compartir escenario con las cantautoras mexicanas Ingrid Guijarro y Cinthya Morado, como parte de una gira por varios estados del país.
“Particularmente este álbum fue mi manera de atravesar por una ruptura amorosa, pero también la ruptura con una cultura patriarcal que me había asignado un rol y un lugar como mujer proveedora de afecto, cuidadora incondicional por sobre todo y por sobre mí misma. A ese lugar fue al que dije adiós”, enfatizó.
Comentó, además, que esta producción representa un ritual que le ha permitido atravesar sus miedos más profundos, como el ouróboro que se devora a sí mismo para volver a comenzar. “Perderme fue el único camino para reencontrarme, y si no tenemos un lenguaje para los finales, no nos queda más que inventarlo. Este disco es el lenguaje que construí para decir adiós. Así que los invito a cada uno de ustedes para que hagamos este viaje juntos; atravesemos el dolor y el miedo que no nos deja renacer”, expresó.
En una intervención previa al concierto, Stephanie Hernández, impulsora del evento y fundadora de Vórtice Colectiva, describió “Ouróboros” como un viaje sonoro que reúne instrumentos como la guitarra, el charango, el cuatro venezolano, la tambora colombiana, el piano, la leona y la batería, además del live looping, técnica que permite grabar y superponer secuencias sonoras en vivo.
Lo definió como “un ritual sonoro y una exploración de ocho pieles”, en referencia a la manera en que la artista nombra cada una de sus canciones, y destacó su búsqueda del reconocimiento del amor propio.
Finalmente, la también periodista cultural agradeció a la Dirección General de Difusión Cultural por apoyar a las artistas de la escena musical independiente de México; a Universo 94.9, por su colaboración, y a Frecuencia Sorora, “proyecto radiofónico comprometido con el tejido de más voces de mujeres de América Latina”.














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